Historias: del yo al nosotros.
Del yo al nosotros al ahora. Una cara concreta convence más que mil cifras.
La primera historia puede ser la tuya.
Maricarmen tenía 87 años y llevaba más de setenta en su casa. Su historia movió a miles de personas porque tenía cara, nombre y barrio. La tuya también importa: la subida del alquiler que te obligó a mudarte, la renovación que no llegó, el piso compartido a los cuarenta.